"Puede llamar la atención que a los AT-6 llegados en 1942 se les asignaran matrículas a partir del 333, siendo que no había ningún aparato de ese tipo en dotación hasta ese momento, pero el sistema de matriculación implantado por la Orden de la Dirección de Aeronáutica Militar Nº 6981 del 11 de setiembre de 1941, asignaba a cada avión un número de tres cifras, dentro de centenas que correspondían a cada función, como ser los aviones de bombardeo recibían matrículas entre el 100 y el 199, los de caza, entre el 200 y el 299, la serie de los 300 estaba reservada para los aviones de ataque, la de los 400 para los aviones de reconocimiento o información, los de transporte en la de los 500, y las de los 600 para los aviones de instrucción.  Dentro de las centenas se asignaba a cada tipo de avión un tercio de la misma, correspondiendo el primer tercio de la centena de los 300 a los aviones Waco JHD, y por lo tanto, al decidir ubicar a los AT-6 en la categoría de aviones de ataque, se les asignó el segundo tercio, comenzando por el 333.  Esto fue aclarado mediante la emisión de la Orden de la Dirección de Aeronáutica Militar (OGDAM) Nº 7057 del 12 de abril de 1942, que en
su artículo 1º, disponía lo antedicho. Puede parecer una incongruencia el categorizar el AT-6 como avión de ataque, cuando su propia designación está definiendo su función de entrenador, pero si nos ponemos en el contexto de la Aeronáutica Militar uruguaya en el año 1942, al recibir los AT-6B incorporaba sus primeros aviones de fuselaje enteramente metálico y tren de aterrizaje retráctil, dotados de un motor Pratt & Whitney R-1340-AN-1 de 600 HP, provisto de una ametralladora .30 en el capot, que disparaba sincronizada con la hélice, otra de similar calibre en el ala derecha, y una tercera, también .30, que podía montarse o no en la cabina trasera, además de racks para bombas debajo de las alas; todas esas razones, mas el uso de aviones de la misma familia en países vecinos como aviones de ataque, seguramente influyeron en la decisión de incluirlo en esa categoría."

En 1942, un AT-6 recién armado espera la pintura de su matrícula.  A su lado un Ro.37bis ya luce la suya con el nuevo sistema de numeración.


extractado del libro El North American AT-6/SNJ Texan en la Aeronáutica Militar y Fuerza Aérea Uruguaya,

de Rolando Grasso Alfaro, Ed. del Autor, abril de 2005.