![]() General del Aire José R. Bonilla: de Ladrón de Gallineros a Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya por Jorge Cobas "Pilotoviejo" Con nombre y apellido, y en primera persona Quien esto escribe es el Mayor Aviador (retirado) de la Fuerza Aérea Uruguaya, Jorge Cobas “Pilotoviejo”, creador del sitio web Memorias del Tiempo de Vuelo dedicado a la aviación militar del Uruguay, y creador original del Foro Ratones de Hangar. Los documentos publicados en www.pilotoviejo.com que se refieren a este tema, son de libre reproducción en cualquier medio, con la única condición de que no sean modificados ni resumidos. Resumen A principio del año pasado, algunas personas emitieron juicios difamatorios, vagos e imprecisos sobre mi persona, en un medio público. Desde entonces he intentado que esas personas hicieran claras y concretas sus acusaciones, para permitirme refutarlas, o que se retractaran claramente. No he logrado mi propósito, y ni siquiera se me ha permitido ejercer mi defensa. En consecuencia, en cumplimiento de mi obligación como militar, he solicitado ser juzgado por un Tribunal de Honor, indicando mi disposición para viajar a Montevideo cuando fuera necesario, dado que resido en Costa Rica. Ver documento con la solicitud en: http://www.pilotoviejo.com/images/articulos/cincolitrosdenafta/SolicitudTH.pdf. Pero el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya no solamente me ha negado esa oportunidad de defender mi honor, sino que, con su accionar, ha agregado graves ofensas a la difamación original. Por estas circunstancias, a partir de ahora me considero relevado de mi obligación de reserva, para emplear todos los medios públicos que tenga disponibles, para ventilar este tema, y para dejar en claro que no será gratuitamente que se pretenderá difamar mi conducta. Tres meses de demora para decidir en una cuestión de honor El Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya, General del Aire José Bonilla, ha denegado mi solicitud para ser juzgado por un Tribunal de Honor, luego de que mi nombre fuera mencionado en un medio de comunicación público, el foro Ratones de Hangar de la Asociación Amigos del Museo Aeronáutico (AAMA), con acusaciones vagas e imprecisas sobre mi conducta como responsable del sitio web Memorias del Tiempo de Vuelo. Para responder a mi solicitud, el General Bonilla demoró 80 días, demora que por absolutamente excesiva, constituye en sí misma un gravísimo agravio y ofensa a mi persona y a mi condición de Oficial. Ver documento con la resolución del Cte. en Jefe: http://www.pilotoviejo.com/images/articulos/cincolitrosdenafta/ResolucionComFA.pdf . Violación de confidencialidad La reserva que corresponde sobre los trámites de una cuestión de honor, fue violada por el Comando de la Fuerza Aérea, al extremo de que los propios ofensores tuvieron conocimiento de mi solicitud, lo que habilitó que tomaran medidas de protección, como cambiar el acceso libre y totalmente público al foro Ratones de Hangar, a acceso mediante clave, lo que luego es señalado por el General Bonilla como un obstáculo para la realización del Tribunal de Honor. Esta violación de la reserva en el trámite, constituye en sí misma otro gravísimo agravio y ofensa a mi persona y a mi condición de Oficial, además de incidir directamente en la eventual solución del problema, que es la retractación de los difamadores en el mismo medio y condiciones de las acusaciones originales. Civiles deciden en una cuestión de honor militar Entre las razones esgrimidas por el General Bonilla para denegarme el Tribunal de Honor, está que la Comisión Directiva de la AAMA, dio por zanjado el tema, negándome el derecho de acceso al foro y consecuentemente a defenderme . Dado que esa Comisión es una de las ofensoras de mi persona, el Comandante en Jefe de la FAU está otorgando carácter de juez y parte de una cuestión de honor militar, a un grupo de civiles. Agrava la situación que el General Bonilla es Presidente de Honor de la Asociación Amigos del Museo Aeronáutico, y que el accionar de esa institución es autorizado por la Ley de creación del Museo Aeronáutico, que depende del Comando de la FAU. El otorgar administrativamente razón y derecho a civiles involucrados en el problema, en la resolución de una cuestión de honor, constituye otra gravísima ofensa para quien plantea esa cuestión. Entre otras groserías contenidas en la resolución del Cte. en Jefe, se indica que dado que uno de los ofensores no se encuentra en el país por residir en Sudáfrica, no es posible que declare en el Tribunal de Honor (¡como si eso fuera necesario!). Lo paradójico del asunto es que esa misma persona, Sebastián Torterolo, que puede ofender al suscrito y a la Corporación de Oficiales mofándose públicamente del concepto del honor militar, hoy figura como integrante del equipo de redacción del Diario Digital de Noticias del Grupo Simbólico de Transporte Aéreo 346 de la Fuerza Aérea Uruguaya. Ver documento remitido al Cte. en Jefe en respuesta a su resolución: http://www.pilotoviejo.com/images/articulos/cincolitrosdenafta/Replica_a_resolucion.pdf. De un problema menor a uno muy grave Es importante precisar que el problema original es muy menor, y se hubiera solucionado habilitándome el derecho de respuesta en el Foro, y retractándose los ofensores. Sin embargo, el problema creció por la negativa primero de los administradores del Foro, y luego de la misma Comisión Directiva de la Asociación Amigos del Museo Aeronáutico, a otorgarme el derecho a defensa. Incluso me borraron como usuario del Foro, (un Foro creado originalmente por mí mismo), y hasta pretendieron impedirme la mera lectura de su contenido, al cerrar el acceso desde direcciones de Internet de Costa Rica, donde resido hace 7 años. Desde hace muchos meses he procurado pacientemente y por todos los medios posibles, solucionar esta situación, pero no he logrado ni que los difamadores expliquen y clarifiquen el tenor de sus acusaciones para poder refutarlas, ni que se retracten abiertamente de las mismas. No lo he logrado, y por el contrario, solamente se han sumado más agravios. Lo peor es que justamente por ser “vagas e imprecisas”, las acusaciones son ciertamente imposibles de refutar, y dejan siempre abierta la idea de que “algo malo” hubo en la conducta del difamado. Todo esto hizo que me fuera obligatorio, en mi condición de Oficial, solicitar ser juzgado por un Tribunal de Honor. Lamentablemente, ello sirvió solamente para que se acumularan otras ofensas, ahora muchísimo más graves por la condición de quienes intervienen. Además, tras el intercambio de documentos, y luego de haberlos publicado en www.pilotoviejo.com, el Comandante en jefe continuó acumulando ofensas: a la reunión anual del Grupo de Aviación Simbólico de Caza, concurrió acompañado de Gustavo Necco, presidente de la Asociación Amigos del Museo Aeronáutico, uno de los propios ofensores del suscrito, firmante de la resolución de esa Asociación por la que se me niega el acceso al Foro Ratones de Hangar, impidiendo mi derecho a defensa en el mismo medio en que fui calumniado. Antes de que ocurriera esto último, recibí una llamada telefónica del Presidente del Tribunal de Honor de la FAU, quien tras indicarme que se comunicaba dando cumplimiento a una orden directa del General Bonilla, me otorgó razón en todo lo que he planteado. Sin embargo, el Comando de la Fuerza Aérea no tomó ninguna acción al respecto. Las razones ocultas La conducta de las personas participantes en este problema aparenta ser absolutamente extraña. ¿Por qué permitir el agravamiento de un problema que se solucionaba de manera sencilla, con la retractación de esas acusaciones vagas, que nunca se explicitaron, a pesar de mis pedidos privados de que así se hiciera? Parece ser que esa tozudez de demasiadas personas para no otorgarme el derecho a defensa, está en una ya vieja actitud en mi contra del Director del Museo Aeronáutico, el Coronel Rodríguez. Esta actitud del Coronel Rodríguez habría sido provocada por mi propia actitud en contra de que en instalaciones del Museo se guardaran vehículos de propiedad particular, mientras se dejaban afuera materiales aeronáuticos de valor histórico, expuestos a la intemperie y al saqueo. Ya hace tiempo el Coronel Rodríguez había expresado su molestia cuando colaboradores de mi sitio web me enviaban material del Museo Aeronáutico para su publicación, con lo que ya había logrado que esa fuente se secara para Memorias del Tiempo de Vuelo. Esta actitud del Director del Museo en mi contra explicaría la rara presunción de impunidad de los difamadores. Por variadas razones, fundamentalmente la de proteger bienes eventualmente más importantes, nunca hice la denuncia pública de la actitud del Coronel Rodríguez. Recién ahora, cuando aparece como la única explicación del agravamiento de este problema, es que lo hago. Caminos de defensa cerrados Pese a que el problema inicial era menor, y que se hubiera resuelto con una simple disculpa y la clara retractación de los ofensores, el suscrito advierte que los canales normales de negociación que utilizó intentando solucionar el problema, y también los canales institucionales de la Fuerza Aérea, se han cerrado para su legítimo e irrenunciable propósito de dejar a salvo su honor como persona y su prestigio como divulgador de la historia aeronáutica de la aviación militar uruguaya. Finalmente todo esto tiene lógica. Si se nombra como Comandante en Jefe a una persona que tiene como antecedente haber sido condenado por ladrón de huevos, no se puede pretender que los asuntos de honor se resuelvan de acuerdo a criterios de honradez y de moral. En otros tiempos las cosas eran diferentes… ver una historia aleccionadora en: http://www.pilotoviejo.com/images/articulos/cincolitrosdenafta/Cinco_litros_de_nafta.htm. A mis camaradas de la Fuerza Aérea Uruguaya, los viejos ya retirados, y los que están en actividad, les digo que lamento profundamente que este tema tome estado público. Pero el ladrón de gallineros General Bonilla no me ha dejado otra opción para que se sepa que las acusaciones publicadas en el Foro Ratones de Hangar son simplemente difamaciones. Me permito recordar que el honor de la Institución se compone del honor de todos y cada uno de sus integrantes, por lo que si el honor de un individuo está manchado, también lo está el del conjunto. Y las manchas al honor hay que lavarlas, no ocultarlas o pretender que no existen. Digo también que no le cedo a nadie la derecha en lealtad a la Institución y al juramento profesional como Oficial. La he demostrado sobradamente, tanto estando en actividad como en retiro, de la misma manera que he demostrado durante toda mi vida mi amor a la profesión aeronáutica, incluso con muchas acciones no exigidas por el deber. Desafío a quien sea a probar lo contrario. Y a quienes padezcan de alguna grave confusión de valores, les explico que la Corporación de Oficiales de la Fuerza Aérea Uruguaya es el conjunto de hombres organizados para servir los intereses de la Nación a través del ejercicio legítimo de sus funciones en la Institución, y nunca jamás debe convertirse en el conjunto de los intereses particulares de sus integrantes, como tal parece que algunos lo conciben. Para mejor ilustrar, agrego vínculos a los documentos relacionados. Estoy a disposición de cualquier persona que, con razones legítimas para hacerlo, me solicite aclaraciones. Solicitud de Tribunal de Honor Resolución del Gral. Bonilla Réplica al Gral. Bonilla Cinco litros de nafta En Costa Rica, junio de 2010 Mayor (AV) Jorge Cobas González “Pilotoviejo” pilotoviejo@yahoo.com |